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Cornisona

Prednisolona 5 mg tabletas recubiertas
Cada tableta contiene:
Prednisolona ....................5 mg
Excipientes, c.s.

Prednisolona 20 mg tabletas recubiertas
Cada tableta contiene:
Prednisolona .................20 mg
Excipientes, c.s.
La Prednisolona es un corticosteroide. Se utiliza para tratar la inflamación de la piel, articulaciones, pulmones y otros órganos. Condiciones comunes tratadas incluyen asma, alergias y artritis. También se utiliza para otras condiciones, tales como trastornos sanguíneos o enfermedades de la glándula suprarrenal.
La que el médico señale.
Administración oral: Adultos: 5—60 mg/día en forma de una dosis única o en dosis divididas.

Niños: 0.14—2 mg/kg/día o 4—60 mg/kg/día en 3-4 dosis divididas.
Hipersensibilidad a la prednisolona, otros corticosteroides como prednisona, cualquier otro medicamento o a alguno de los ingredientes que contienen los productos de prednisolona. Pida a su farmacéutico una lista de los ingredientes.

La Prednisolona está contraindicada en personas con infecciones fúngicas sistémicas, varicela o sarampión, herpes simples, úlcera péptica, diabetes, tuberculosis pulmonar activa o reciente cicatrización y osteoporosis. Se debe tener precaución en insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión arterial grave, tromboembolismo, enfermedades psiquiátricas, insuficiencia renal, retención hidrosalina, diverticulitis, infecciones agudas o crónicas.

Embarazo y Lactancia: Categoría C. No se debe administrar durante el embarazo y durante la lactancia materna, a menos que a criterio médico los beneficios superen los riesgos.
Los efectos secundarios de los corticoides son más comunes en casos de uso prolongado e incluyen: cansancio, aumento de los niveles de azúcar en la sangre, disminución de las defensas corporales, agitación, insomnio, dolor de cabeza, glaucoma, aumento del colesterol y triglicéridos, entre otros.

Además de esto, los corticoides favorecen el aumento de peso cuando se utilizan en exceso, debido a que facilitan la acumulación de grasa abdominal, siendo un efecto secundario muy característico del Síndrome de Cushing.

Los efectos secundarios se relacionan con la dosificación y la duración del tratamiento. Normalmente estas reacciones pueden revertirse o reducirse al mínimo disminuyendo la dosis.
Los barbitúricos, la fenitoína, la rifabutina o la rifampina, aumentan el metabolismo hepático de los glucocorticoides.

Los estrógenos aumentan las concentraciones de transcortina, reduciendo la cantidad de cortisona y de otros corticoides libres.

El riesgo de reacciones adversas gastrointestinales producidas por los fármacos antiinflamatorios no esteroídicos aumenta si se administra concomitantemente un corticoide. Los niveles séricos de salicilatos pueden aumentar si se discontinua la administración de prednisolona al cesar la influencia que el corticoide tiene sobre su metabolismo. La aspirina se debe utilizar con precaución en los pacientes con hipoprotrombinemia que también se encuentren bajo tratamiento con prednisolona.

Los efectos hipokaliémicos de la terapia corticosteroide pueden ser incrementados por la administración de otros fármacos que producen una depleción de potasio como los diuréticos tiazídicos, el ácido etacrínico, la furosemida o la amfotericina B. Se recomienda monitorizar los niveles de potasio en los pacientes que reciban ambos tratamientos.

Los glucocorticoides interaccionan con los inhibidores de la colinesterasa como la neostigmina, o la piridostigmina, produciendo una debilidad muscular grave en los pacientes con miastenia grave.

Las vacunas a base de microorganismos muertos o inactivados no representan ningún peligro para los pacientes tratados con corticoides, si bien la respuesta inmune no es tan buena como la conseguida en personas normales y pueden ser necesarias dosis de recuerdo. Las vacunas con virus vivos no deben ser administradas a los pacientes tratados con corticoides, que se encuentran inmunodeprimidos, debido a la posibilidad de una replicación de los virus y de reacciones adversas. Los pacientes tratados con dosis elevadas de corticoides no deben ser expuestos al contacto de otras personas que hayan recibido la vacuna oral de la polio. La administración de corticoides también disminuye la resistencia a los toxoides.

Los pacientes tratados con heparina o warfarina pueden experimentar una pérdida del efecto clínico. Además, se ha asociado el tratamiento corticosteroide a hemorragias gastrointestinales, por lo que la prednisona se deberá utilizar con precaución en los pacientes anticoagulados.

Los corticoides sistémicos aumentan los niveles de glucosa existiendo una interacción farmacodinámica entre los corticoides y todos los fármacos antidiabéticos. La administración de corticoides a diabéticos requiere un reajuste de las dosis de insulina o de antidiabéticos orales. Cuando la metformina se coadministra con corticoides pueden aumentar las concentraciones plasmáticas de lactato, con el correspondiente riesgo de una acidosis láctica.

Los pacientes que reciban concomitantemente digoxina y corticosteroides pueden desarrollar arritmias o toxicidad digitálica debido a la hipokaliemia inducida por los mismos. Por la misma razón la dofetilida puede incrementar sus efectos arritmogénicos y puede aumentar el bloqueo neuromuscular asociado a los bloqueantes neuromusculares no despolarizantes. El riesgo de toxicidad cardíaca inducida por el isoproterenol aumenta con la administración concomitante de corticoides o metilxantinas. Se han descrito infarto de miocardio, fallo cardíaco y muerte al administrar infusiones intravenosas de isoproterenol a pacientes asmáticos tratados con corticoides.

La mifepristona tiene una cierta actividad antiglucocorticoide que puede antagonizar los corticosteroides. En las ratas la mifepristona en dosis de 10 a 25 mg/kg antagoniza la acción de la mifepristona. Las dosis de mifepristona de 4.5 mg/kg producen un incremento compensatorio de los niveles de ACTH y de cortisol. Por lo tanto, la mifepristona está contraindicada durante un tratamiento con prednisolona.
Conservar a una temperatura menor de 30 °C, en un lugar fresco y seco, protegido de la luz y la humedad.

Producto medicinal, manténgase fuera del alcance de los niños.